domingo, 26 de abril de 2009

Entrañas


Estoy tan loco…
No me puedes igualar mi querida progenitora:
Tengo más constancia que el kiosco aquel que abre las 24 horas
yo tengo una vida de constancias para darte.
Tengo el mismo insomnio que los taxistas que trabajan de madrugada en tus calles,
pero con la diferencia que yo, lo tengo por placer, no por necesidad.

Tengo la misma nostalgia en mi corazón que tienen aquellos abuelos, que miran por la ventana
las hojas del otoño,
los vientos del invierno,
las flores de la primavera
el sol de verano,
una y otra, y otra vez hasta la eternidad.
solo que yo lloro el pasado que no viví (solo lo leí),
porque siento un presente tan cruel, que no me deja respirar.
Y el futuro no lo veo tan blanco.

También tengo frió,
el frió que baña mi barrio,
ese que me vio cambiar,
ese que permitió que nada me pasara,
ese que se nombró el más barrio de todos:
mi querido.

¿Soledad?
Con la de esta noche creo que basta para decir que soy una persona solitaria.
No veo la vida como ese ingenuo ebrio
que camina por tus veredas,
aquel que necesita sufrir para ser aceptado en esta sociedad tan destructiva

Yo destruyo y creo,
soy mi Dios y mi Satán,
actúo por razón e instinto.
Sangro, pero no por eso paro de pelear.
Y como si fuera poco,
estoy tan desquiciado que pienso en matar para limpiar tu historia
para que tu pasado feliz se convierta en presente y futuro
para que no se marchen los inmigrantes
y para que, de una buena vez, pueda bañarme en tus costas.
No poder despegarme de tus brazos.


14 de julio del 2005

Nuestro techo: el infinito


Por que obligan a creer
En una moral, en un ser de papel?
Si sabemos (vos, yo, todos)
que no son piedras sólidas en este sendero

El absurdo todo poderoso
sirve como un techo que
enceguece a l@s que anhelamos tocar el cielo
A l@s que deseamos besar las nubes

Ciervos, ciervos del engaño
de la sumisión, del rencor
de las guerras, del poder
ciegos que no quieren ver

entonces, ni quitándome los ojos
podrás lograr que deje mirar,
porque las nubes me llaman
y el cielo nunca tubo dueño

Hemos convertido nuestras vidas
en las vidas de aquellos gusanos de madera
que comen tu techo, que pudren tu corteza
que derriban las barreras
que a los seres someten y condenan
foto: ¿?

domingo, 12 de abril de 2009

Vísperas


Domingo de pascuas y no reviví del todo.
Tal vez una noche de excesos,
tal vez un otoño extraño
lleno de calor

Es que el calor sin verano
no es nada.
Es que la humedad y la rutina
juntas,
molestan

Miro a tus ojos,
no hay nada que decir.
En estos momentos desearía
un ataque de verborragia, desearía

De tu boca desearía…

Tonadas bellas
se vuelven tristes,
cuando las temperaturas no son las indicadas
para estos días de otoño

Y no es desvelo lo que sufro
sino miedo a comenzar el lunes
plagado de rutinas que comprimen mi día
para que calcen todas las piezas

Sucede que, no todas son del mismo rompe cabezas…