Estoy tan loco…
No me puedes igualar mi querida progenitora:
Tengo más constancia que el kiosco aquel que abre las 24 horas
yo tengo una vida de constancias para darte.
Tengo el mismo insomnio que los taxistas que trabajan de madrugada en tus calles,
pero con la diferencia que yo, lo tengo por placer, no por necesidad.
Tengo la misma nostalgia en mi corazón que tienen aquellos abuelos, que miran por la ventana
las hojas del otoño,
los vientos del invierno,
las flores de la primavera
el sol de verano,
una y otra, y otra vez hasta la eternidad.
solo que yo lloro el pasado que no viví (solo lo leí),
porque siento un presente tan cruel, que no me deja respirar.
Y el futuro no lo veo tan blanco.
También tengo frió,
el frió que baña mi barrio,
ese que me vio cambiar,
ese que permitió que nada me pasara,
ese que se nombró el más barrio de todos:
mi querido.
¿Soledad?
Con la de esta noche creo que basta para decir que soy una persona solitaria.
No veo la vida como ese ingenuo ebrio
que camina por tus veredas,
aquel que necesita sufrir para ser aceptado en esta sociedad tan destructiva
Yo destruyo y creo,
soy mi Dios y mi Satán,
actúo por razón e instinto.
Sangro, pero no por eso paro de pelear.
Y como si fuera poco,
estoy tan desquiciado que pienso en matar para limpiar tu historia
para que tu pasado feliz se convierta en presente y futuro
para que no se marchen los inmigrantes
y para que, de una buena vez, pueda bañarme en tus costas.
No poder despegarme de tus brazos.
14 de julio del 2005
No me puedes igualar mi querida progenitora:
Tengo más constancia que el kiosco aquel que abre las 24 horas
yo tengo una vida de constancias para darte.
Tengo el mismo insomnio que los taxistas que trabajan de madrugada en tus calles,
pero con la diferencia que yo, lo tengo por placer, no por necesidad.
Tengo la misma nostalgia en mi corazón que tienen aquellos abuelos, que miran por la ventana
las hojas del otoño,
los vientos del invierno,
las flores de la primavera
el sol de verano,
una y otra, y otra vez hasta la eternidad.
solo que yo lloro el pasado que no viví (solo lo leí),
porque siento un presente tan cruel, que no me deja respirar.
Y el futuro no lo veo tan blanco.
También tengo frió,
el frió que baña mi barrio,
ese que me vio cambiar,
ese que permitió que nada me pasara,
ese que se nombró el más barrio de todos:
mi querido.
¿Soledad?
Con la de esta noche creo que basta para decir que soy una persona solitaria.
No veo la vida como ese ingenuo ebrio
que camina por tus veredas,
aquel que necesita sufrir para ser aceptado en esta sociedad tan destructiva
Yo destruyo y creo,
soy mi Dios y mi Satán,
actúo por razón e instinto.
Sangro, pero no por eso paro de pelear.
Y como si fuera poco,
estoy tan desquiciado que pienso en matar para limpiar tu historia
para que tu pasado feliz se convierta en presente y futuro
para que no se marchen los inmigrantes
y para que, de una buena vez, pueda bañarme en tus costas.
No poder despegarme de tus brazos.
14 de julio del 2005

