viernes, 24 de julio de 2009

Cumpleaños



Me presenté a la fiesta

Entré a la sala de estar

y alrededor de la mesa redonda

unos cerdos tomaban mate

Luego, comenzó a llover

llovía prejuicios por todos lados

que flotaban en el ambiente de esta casa con goteras


El aire olía cada vez más putrefacto

y los cerdos se regocijaban en los prejuicios

y escupían

Escupían más prejuicios

Y se regocijaban entre rizas y mate


Como había llegado tarde

la mesa ya estaba ocupada

pero ellos, mirando de reojos

abrieron su círculo y me adentraron

a mi y al otro que llego junto a mi

(creo que también era yo)


Bien, ya estábamos dentro del círculo de putrefacción

Era inexplicable el hedor

De pronto me percate de algo:

a pesar de formar parte de ese circulo macabro

había un rechazo natural a tocar la mesa

como una pared invisible que solo dejaba pasar el mate


Entonces concluí:

no debo llamarlos cerdos

pues los cerdos son animales nobles

Y entonces, la piara se transformó en escoria


ahora comencé a hablar con propiedad.

1 comentario:

  1. Buenisimo! excelente escrito... representaste perfectamente una de esas reuniones... de escoria.

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