
Entró al consultorio de la psicóloga
Tenía mucha angustia y vergüenza
_ Pasá, ponete cómoda.
_Tengo miedo y promesas que no puedo romper
_En este consultorio las promesas no existen.
Para que esto funcione, tenés que verme a mí como a vos misma
Entonces, ella saca un cuchillo y abre a la psicóloga desde el ombligo hasta la boca del estomago.
Empapada en sangre: _ Gracias doctora, me sirvió mucho esta sesión.
Penetrante... un poco de angustia desenfrenada en un puñado de arena enjaulada en psicopatía cruda y...
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