domingo 8 de noviembre de 2009

Acontecimiento


Entró al consultorio de la psicóloga
Tenía mucha angustia y vergüenza

_ Pasá, ponete cómoda.

_Tengo miedo y promesas que no puedo romper

_En este consultorio las promesas no existen.
Para que esto funcione, tenés que verme a mí como a vos misma

Entonces, ella saca un cuchillo y abre a la psicóloga desde el ombligo hasta la boca del estomago.

Empapada en sangre: _ Gracias doctora, me sirvió mucho esta sesión.

1 comentarios:

  1. Penetrante... un poco de angustia desenfrenada en un puñado de arena enjaulada en psicopatía cruda y...

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